En los últimos años, ha habido un aumento significativo en las solicitudes para la instalación de parques eólicos y plantas fotovoltaicas en toda España. Esto se debe a los objetivos de transición hacia un sistema energético climáticamente neutro y al marco regulatorio establecido por el Real Decreto-ley 23/2020. Con el fin de facilitar la ubicación de estas infraestructuras de energías renovables, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD/MITECO) ha desarrollado un modelo de zonificación ambiental a nivel estatal.
Metodologías de zonificación ambiental
Para desarrollar este modelo, se ha zonificado el territorio nacional utilizando técnicas de evaluación multicriterio mediante Sistemas de Información Geográfica. Esto ha permitido analizar el territorio utilizando la cartografía digital de todos los factores medioambientales relevantes, como la población y salud humanas, la flora, la fauna, la biodiversidad, el suelo, el aire, el agua, el clima, el paisaje, entre otros.
Fruto de este análisis, se ha calculado un índice de sensibilidad ambiental para cada zona del territorio, diferenciado para parques eólicos y plantas fotovoltaicas. Este índice toma valores desde 0 (Sensibilidad Máxima) a 10,000 (Sensibilidad Baja), donde las zonas con valor 0 no son aptas para la implantación de estas infraestructuras.
Interpretación del Índice de Sensibilidad Ambiental
El Índice de Sensibilidad Ambiental es una herramienta diseñada para la consulta inicial en la toma de decisiones de los promotores. Sin embargo, no sustituye a la Evaluación Ambiental ni al estudio exhaustivo de la zona que debe llevarse a cabo para la ubicación de estos proyectos. Tener en cuenta que este modelo es general y simplificado, y los datos utilizados son mayormente bibliográficos, lo que no refleja la realidad social, cultural y ambiental de los emplazamientos.
Los valores resultantes del modelo no garantizan una resolución ambiental favorable para los proyectos en zonas de menor sensibilidad ambiental. Del mismo modo, un proyecto ubicado en una zona con muchos condicionantes ambientales no implica necesariamente una resolución ambiental desfavorable. Cada proyecto puede evitar impactos significativos mediante una adecuada selección de ubicaciones, medidas preventivas y correctoras específicas, entre otras estrategias.
Tener en cuenta que este modelo es a nivel estatal y no incluye la planificación energética de las comunidades autónomas. Sin embargo, en las evaluaciones de impacto ambiental de cada proyecto se considerarán los criterios de las administraciones autonómicas y estatales con competencias en medio ambiente, evaluación ambiental, medio natural, energía, patrimonio cultural, entre otros.
En esta primera fase de estudio, se tienen en cuenta únicamente las estructuras principales del proyecto, como los aerogeneradores o paneles fotovoltaicos, sin considerar el resto de las instalaciones asociadas.

¿Cómo utilizar correctamente este modelo?
El modelo de zonificación ambiental es una herramienta de consulta inicial para los promotores. Se recomienda utilizarlo como una recomendación y no como un resultado definitivo. Es importante realizar una evaluación ambiental detallada y considerar los criterios específicos de cada proyecto en su ubicación.
Este modelo no sustituye los trámites de consulta y participación de las administraciones autonómicas y estatales en los procedimientos de evaluación ambiental. Estos trámites asegurarán la integración de todos los criterios a mayor nivel de detalle.
La zonificación ambiental para la implantación de energías renovables es una herramienta que permite analizar la sensibilidad ambiental del territorio y facilitar la toma de decisiones iniciales de los promotores. Sin embargo, es importante realizar una evaluación ambiental detallada y considerar los criterios específicos de cada proyecto en su ubicación.
