Extremadura, una región situada en el suroeste de España, se está destacando en el campo de las energías renovables. Con un enfoque en la tecnología térmica renovable, solar termoeléctrica y solar fotovoltaica, la región está aprovechando al máximo sus recursos naturales para generar energía limpia y sostenible.
Qué se produce en Extremadura
En el año 2016, Extremadura contaba con cuatro instalaciones de tecnología térmica renovable en servicio, con una potencia total instalada de 37,1 MW. Estas instalaciones incluyen tres de biomasa eléctrica, con una potencia total instalada de 36,3 MW, y una de biogás, con una potencia de 0,8 MW.
La producción de energía eléctrica correspondiente a estas instalaciones alcanzó los 236 GWh en 2016, lo que representó un aumento del 18,21% en comparación con el año anterior. Esto significa que el 4,08% de la generación neta de energía eléctrica renovable en Extremadura se obtuvo a partir de instalaciones térmicas renovables, y que su participación en la producción eléctrica total de la región fue del 1,12%.
Por otro lado, Extremadura cuenta con 17 centrales solares termoeléctricas desde 2013, con una potencia total instalada de 849 MW. Estas centrales utilizan colectores cilindro-parabólicos y sistemas de suministro complementario mediante plantas satélites de gas natural. Además, nueve de estas instalaciones cuentan con sistemas de almacenamiento térmico mediante sales fundidas, lo que les confiere capacidad de gestión de su producción.
La producción de energía eléctrica correspondiente a la tecnología solar termoeléctrica tuvo un ligero descenso en 2016, alcanzando los 962 GWh. Sin embargo, sigue siendo significativa, representando el 33,97% de la generación neta de energía eléctrica renovable en la región y el 9,34% de la producción eléctrica total.
En cuanto a la tecnología solar fotovoltaica, Extremadura cuenta con un total de 589 instalaciones solares fotovoltaicas, con una potencia total instalada de 562,04 MW. En 2016, la producción de energía eléctrica correspondiente a estas instalaciones representó el 18,36% de la generación neta de energía eléctrica renovable en la región y el 5,05% de la producción eléctrica total.
El potencial de crecimiento
Las instalaciones de generación de energía de Extremadura, a excepción de la Central Nuclear de Almaraz, son en su mayoría de energías renovables. Sin embargo, aún hay margen para el crecimiento en el desarrollo de instalaciones de energía solar térmica, fotovoltaica y térmica renovable. Las fuentes energéticas del sol y la biomasa ofrecen oportunidades para el desarrollo de estas tecnologías, dentro del marco de una economía verde.
Actualmente, dos tercios de la potencia energética instalada en Extremadura provienen de fuentes renovables, mientras que un tercio proviene de fuentes no renovables. Esto sitúa a la región por encima de la media nacional en términos de sostenibilidad energética, ya que a nivel nacional la potencia instalada no renovable supera ligeramente el 50%.
Extremadura se encuentra en una posición privilegiada para aprovechar al máximo las energías renovables. Con su enfoque en la tecnología térmica renovable, solar termoeléctrica y solar fotovoltaica, la región está demostrando su compromiso con la transición hacia una energía más limpia y sostenible.

El desarrollo de instalaciones de energías renovables en Extremadura no solo contribuye a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que también impulsa la economía local, generando empleo y atrayendo inversiones en el sector de las energías renovables.
Extremadura está liderando el camino hacia un futuro energético más sostenible. Con su potencial de crecimiento en las energías renovables, la región se está posicionando como un ejemplo a seguir en el uso responsable de los recursos naturales y la promoción de una economía verde.
