El gas natural es un recurso de energía no renovable. Es un combustible fósil incoloro, inodoro y no tóxico. Sin embargo, a pesar de no ser renovable, el gas natural presenta muchos beneficios frente a otros combustibles fósiles, ya que es más limpio en cuanto a emisión de residuos y también es más eficiente. Además, el gas natural puede aportar fiabilidad a las fuentes de energía renovables, brindando apoyo crítico para la energía eólica, solar e hidroeléctrica al igualar la oferta y la demanda.
¿De dónde proviene y cómo se extrae el gas natural?
El gas natural es un combustible fósil que se ha acumulado durante millones de años en la tierra, como resultado de una descomposición anaeróbica (sin oxígeno) de los restos de plantas y animales. Este energético se extrae perforando la tierra hasta llegar a los yacimientos, cuyo hallazgo se realiza mediante complejas exploraciones geológicas, que pueden tomar varios años.
¿Qué es el gas natural renovable?
El gas natural renovable es un combustible generado a través de los procesos de degradación de materia orgánica, como residuos animales, vegetales y aguas residuales. Una vez limpio, se transforma en biometano, un combustible renovable que se considera neutro en emisiones de COEste combustible tiene un balance cero de emisiones de CO2 debido a que evita las emisiones producidas en la fermentación de los residuos y mantiene los mismos beneficios que el gas natural para la calidad del aire. Además, el gas renovable es totalmente intercambiable por el gas natural, lo que le permite distribuirse empleando las redes actuales.

¿Qué tanto contamina el gas natural?
El gas natural es uno de los gases que menos afectan al medio ambiente en comparación con otros combustibles fósiles. A diferencia del petróleo o el carbón, el gas natural tiene un estado gaseoso con una composición que no causa tanto impacto ambiental al existir una fuga. No contamina el suelo ni el agua si se produce una fuga, sin embargo, el impacto ambiental sí puede aparecer en el aire con grandes fugas de gas, ya que está compuesto por metano, uno de los gases de efecto invernadero con más potencial. Aún así, el impacto ambiental no es tan grave como el de otros combustibles fósiles.
Es importante destacar que el impacto ambiental del gas natural también depende de su extracción, explotación y transporte. Estas actividades pueden tener un mayor impacto ambiental, ya que se modifican los ecosistemas locales y su flora y fauna. Sin embargo, este impacto puede ser minimizado si se toman medidas de prevención y corrección, devolviendo el terreno a su estado natural al agotar el yacimiento. Además, el gas se extrae directamente de la naturaleza y no necesita ningún tipo de transformación o refinamiento, lo que también reduce su impacto ambiental.

Comparación con otros combustibles y emisiones
En comparación con otros combustibles fósiles, el gas natural es considerado como el más limpio en cuanto a impacto ambiental y emisiones. Por ejemplo, el carbón y el petróleo emiten grandes cantidades de CO2 y otros contaminantes, como los óxidos de nitrógeno y de azufre. En cambio, el gas natural emite una cantidad mucho menor de estos contaminantes, lo que lo convierte en una opción más favorable desde el punto de vista medioambiental.
Además, el gas natural tiene menos emisiones de CO2 en comparación con otros combustibles fósiles, como el fuelóleo o el carbón. También tiene menos emisiones de nitrógeno, otro agente contaminante. Incluso en comparación con otras fuentes de energía que emiten CO2, como el biogás o la biomasa, las emisiones del gas natural son más bajas.
Otro aspecto a considerar es que el gas natural tiene una combustión más limpia, ya que no produce partículas sólidas ni otras impurezas. Esto lo diferencia de otros combustibles sólidos, como el carbón, que emiten una gran cantidad de partículas dañinas.
A pesar de no ser una energía renovable, el gas natural presenta ventajas significativas en cuanto a emisiones y eficiencia en comparación con otros combustibles fósiles. Su estado gaseoso y su composición química hacen que tenga un menor impacto ambiental en caso de fugas. Además, su extracción directa de la naturaleza y su combustión más limpia lo convierten en una opción más favorable desde el punto de vista medioambiental. Sin embargo, es importante seguir impulsando el desarrollo y la utilización de fuentes de energía verdaderamente renovables para reducir aún más nuestro impacto en el medio ambiente.
