Baterías de almacenamiento eléctrico para energía renovable

Las baterías de almacenamiento de energía son dispositivos electroquímicos que se utilizan para concentrar, almacenar y descargar energía eléctrica. Estas baterías permiten aprovechar de manera más eficiente el suministro eléctrico y son especialmente útiles en el contexto de las energías renovables.

Contenido de este Articulo

Cómo se puede almacenar la energía eléctrica

El almacenamiento de energía eléctrica en una batería se realiza a través de reacciones de óxido-reducción reversibles. Estas reacciones permiten que la energía total almacenada en una batería se pueda recargar mediante fuentes eléctricas.

Las baterías están compuestas por celdas electroquímicas que contienen dos electrodos: uno positivo (cátodo) y uno negativo (ánodo). Estos electrodos están sumergidos en electrolitos que permiten a los iones moverse entre ellos y generar corriente eléctrica.

Al cargar una batería, los iones de sulfato e hidrógeno cambian de posición y la energía eléctrica se almacena de forma química en su interior. Luego, esta energía se libera de manera controlada como corriente continua.

Cómo calcular la energía total almacenada en una batería

La capacidad de carga de una batería se mide en amperios-hora (Ah) y el voltaje que suministra se mide en voltios (V). La energía almacenada en una batería se calcula multiplicando la carga (Ah) por el voltaje (V), obteniendo así los watts-hora (Wh).

Tener en cuenta que la capacidad de carga de una batería puede disminuir con el tiempo y el uso. Factores como el efecto memoria y la exposición a altas temperaturas pueden afectar la capacidad de almacenamiento de energía y acortar la vida útil de la batería.

Tipos de baterías para almacenar energía eléctrica

Existen diferentes tipos de baterías utilizadas para almacenar energía eléctrica, entre las cuales se destacan las siguientes:

  • Baterías de plomo-ácido: Estas baterías tienen electrodos de plomo sumergidos en un electrolito de ácido sulfúrico. Son económicas y fáciles de fabricar.
  • Baterías de níquel-cadmio: Estas baterías tienen electrodos de cadmio y un electrolito de hidróxido de potasio. Son capaces de resistir un gran número de ciclos sin dañarse.
  • Baterías de níquel-hidruro metálico: Estas baterías tienen un ánodo de cadmio y un cátodo de aleación de hidruro metálico. Tienen una mayor capacidad que las baterías de níquel-cadmio, pero su número de ciclos es menor.
  • Baterías de litio: Estas baterías están compuestas por electrolitos de cobalto, litio y óxido, además de un electrolito de sal de litio. Son una de las mejores opciones para el almacenamiento de energía debido a su alta capacidad, bajo mantenimiento y larga vida útil.

Las baterías de litio, en particular, presentan ventajas significativas en comparación con otros tipos de baterías. Son más resistentes a las descargas, tienen una mayor densidad energética, no sufren del efecto memoria y son más eficientes en términos de ahorro energético. Además, su ciclo de vida es más largo, lo que las convierte en una opción ideal para el almacenamiento de energía renovable.

Las baterías de almacenamiento de energía son fundamentales para maximizar la eficiencia y el aprovechamiento de las energías renovables. Permiten almacenar la energía eléctrica de forma química y luego liberarla de manera controlada. Además, existen diferentes tipos de baterías disponibles, siendo las baterías de litio una de las mejores opciones debido a sus numerosas ventajas.

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